Síndrome Visual Informático

SINDROME VISUAL INFORMATICO EN NIÑOS ¡ALERTA MAMÁS Y PAPÁS!

En estas fechas estivales y de vacaciones nuestros hijos disfrutan diariamente de muchas horas de ocio, los padres en muchos casos facilitamos el acceso a diversos dispositivos digitales sin tener en cuenta los problemas visuales a los que se enfrentan nuestros hijos. Espero que esta serie de consejos les sean útiles para prevenir y poder controlar el uso adecuado de nuestros equipos informáticos.

Los ordenadores, hoy en día ,no son de uso exclusivo de adultos sino que para los niños son un elemento de aprendizaje como de diversión. Por tanto los niños están expuestos, al igual que los adultos, a sufrir una serie de síntomas visuales asociados al uso del ordenador.

El uso prolongado de monitores puede dar lugar a molestias tales como fatiga, visión borrosa, dolor de cabeza, ojo seco e irritado, hipersensibilidad a la luz y cambios refractivos entre otros: hablamos del SINDROME VISUAL INFORMATICO (SVI).

El uso por parte de los niños de ordenadores los hacen mas susceptibles de sufrir estos problemas. Vamos a ello:

El grado de autocontrol de los niños suele ser muy limitado. Muchos niños se concentran tanto en algo  que les gusta que no paran hasta llegar al agotamiento, como por ejemplo jugar a vídeo juegos durante  horas sin casi descanso alguno.

Después de mantener la acomodación activa de forma sostenida tanto tiempo, es posible que el  músculo ciliar  tenga dificultades para relajarse y enfocar a otras distancias, incluso después del cese del  uso. Es decir se producen espasmos acomodativos que además suele ser agravado por la distancia tan  próxima que los niños mantienen entre sus ojos y la pantalla.

Mantenerse muchas horas ante el ordenador produce irritación ocular, ya que debido a la concentración se parpadea con mucha menos frecuencia afectando y dando lugar a deficiencias de la capa lagrimal. A esto debemos añadir que las pantallas de ordenador están casi siempre elevadas respecto de los ojos del niño lo cual provoca un ángulo de mirada elevado que obliga a una mayor apertura palpebral, favoreciendo la sequedad ocular.

-Los niños son muy adaptables. Ellos se acostumbran a diversas situaciones, ignorando problemas que los adultos intentan solucionar. Un niño mira una pantalla con gran cantidad de reflejos y normalmente no piensa en cambiar la ubicación de los elementos para conseguir una mejor visualización.

Los niños suelen aceptar la visión borrosa causada por la miopía, la hipermetropía y el astigmatismo, porque piensan que todo el mundo ve igual. La hipermetropía sin corregir puede dar lugar a fuerte molestias oculares aunque se consiga mantener una visión nítida.

-Los niños no tienen el mismo tamaño que los adultos. El ángulo de visión recomendado para el uso de ordenadores es de 15º hacia abajo, el hecho de que los puestos de trabajo están diseñados para el uso por parte de adultos y los niños sean mas pequeños, provocan  que terminen mirando hacia arriba. A esto debemos unir la dificultad para alcanzar con los pies hasta el suelo ,o alcanzar cómodamente el teclado, terminan adoptando posturas correctas que desencadenan molestias en brazos, cuello o espalda.

-La iluminación en la habitación suele ser inadecuada. Un exceso de luz contribuye a deslumbramientos y reflejos que dificultan la visión nítida de la pantalla. El nivel de iluminación que se recomienda es la mitad de lo que encontramos en las aulas.

RECOMENDACIONES PARA LOS PADRES DE NIÑOS QUE UTILIZAN ORDENADORES.

  1. Revisar periódicamente la visión de los niños para detectar alteraciones visuales como errores refractivos o alteraciones binoculares.
  2. Limitar la cantidad de tiempo que el niño pasa ante el ordenador en una sola sesión. Medidas, tan sencillas como imponer un descanso de 10 minutos por cada hora.Esto puede prevenir el desarrollo de problemas acomodativos e irritación ocular por parpadeo inadecuado.
  3. El tamaño del niño debe determinar la colocación del monitor y el teclado.En muchas ocasiones el monitor está demasiado elevado para la altura de los ojos del niño , la silla demasiado bajo y la mesa demasiado alta.Usar,si no podemos cambiar la mesa ,una silla de altura regulable en atura para que el niño pueda mirar hacia abajo el ordenador.Acompañar de un reposapiés a fin de mantener una postura adecuada de la espalda.
  4. Asegurarnos que el niño no se acerque en exceso a la pantalla, sino que mantiene una buena distancia de trabajo.
  5. Revisar las fuentes de luz en la habitación. Comprobar que no haya fuentes de deslumbramientos o reflejos que molesten la visualización de la pantalla. La luz de las ventanas o de otras fuentes no deben incidir directamente en los ojos del niño mientras usa el ordenador. Si no podemos retirar las fuentes de luz molestas, colocaremos una cartulina u otro objeto como visor para hacer sombra sobre la pantalla o los ojos del niño. Algunos filtros antirreflejos como Bluecontrol de Hoya, pueden ser beneficiosos
  6. Reducir la iluminación de la habitación para igualar la del ordenador, ya sea cambiado las bombillas por otras de menor intensidad, o apagando algunas luces. Esto obviamente se hace mas difícil de controlar.

Estas simples medidas para mejorar los hábitos de nuestros hijos con el ordenador pueden mejorar sensiblemente la comodidad y disfrute de esta ,ya inevitable, actividad por parte de nuestros niños y niñas.

 

Antonio J.Rodriguez Gandul

Óptico-Optometrista

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